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El Congreso
de la República está a punto de aprobar
la más
regresiva contrarreforma agraria en Colombia
Presentación
El proyecto Ley 30S de Desarrollo rural, un engendro
presentado por del Ministro de Agricultura y Desarrollo
Rural, está a punto de ser aprobado en el Congreso
de la República por la arrolladora aplanadora Uribista
en este órgano legislativo. El Gobierno ha insistido
sobre el carácter de urgencia y prioridad de este
proyecto. Si esta ley es aprobada, seria una estocada
mortal para el sector rural, especialmente para las comunidades
indígenas, afrocodescendientes y campesinas y porque
seria la más regresiva contrarreforma agraria en
el país, que pretende entregarle y legitimar la
posesión de las tierras mas productivas a los inversionistas
agroindustriales y les daría la bendición
a los ilegítimos ocupantes de los territorios en
el actual contexto de la guerra en Coloionalmente esta
ley pretende que los únicos ocupantes del campo
sean los productores que sean “eficientes y competitivos”
en el mercado global, y hacia ello se dirigirán
todos los recursos e incentivos del Estado; lo cual esta
por fuera de la lógica, de las necesidades y de
las posibilidades de la mayoría de las poblaciones
rurales del país que sustentan la soberanía
alimentaria del país.
Muchos sectores rurales indígenas, negros y campesinos,
ambientalistas, académicos, ONG, periodistas, se
han pronunciado en contra de esta ley, pero todavía
el debate público en el ámbito nacional
y en las poblaciones rurales, ha sido muy limitado. Este
el primer boletín que enviamos con documentos de
análisis críticos aportados por diferentes
sectores de la sociedad y por estudiosos de los temas
rurales, con el fin de poner a dispocisión especialmente
de las comunidades rurales mas afectadas, herramientas
para que enfrenten estas políticas regresivas y
para que defiendan sus territorios, su cultura y su soberanía
alimentaria.
Contenido
1. Estatuto Rural, siete veces infame – Héctor
Mondragón
2. Se aprueba en primer debate, ley de contrarreforma
agraria (Boletín informativo) – Comisión
Colombiana de Juristas.
3. Ley de exclusión rural, legalización
de la aprobación paramilitar. - Comisión
Intereclesial de Justicia y Paz.
4. Manual de trampas. Alfredo Molano
1.
Estatuto Rural Siete Veces Infame
Héctor Mondragón
Asesor de la Convergencia campesina, negra e indígena
hhmondragon@hotmail.com
El proyecto de ley de Estatuto Rural presentado por el
Ministro de Agricultura, por el cual se modifican las
normas que regulan el Instituto Colombiano de Desarrollo
Rural incoder, refleja los intereses de quienes durante
años, aprovechando la violencia han concentrado
la propiedad o la posesión de las mejores tierras
del país y de aquellas ubicadas en áreas
donde se realizarán inversiones y megaproyectos
y aspiran a ingresar como cola del león al Tratado
de Libre Comercio con Estados Unidos, feriando los baldíos
a las grandes empresas y convirtiendo en dinero o en acciones
de las transnacionales el fruto del despojo de las tierras,
a costa de la nación, del ambiente y de las víctimas
de la violencia. Este proyecto es pues todo una infamia.
Podemos ver cómo es siete veces infame:
Ver más:
2.
Se aprueba en primer debate ley de contra-reforma agraria
Comisión Colombiana de Juristas
Bogotá, octubre de 2006
Proyecto de ley No. 039 de 2006-Senado “por el cual
se dicta el Estatuto de Desarrollo Rural, se reforma el
instituto colombiano de Desarrollo Rural –INCODER-
y se dictan otras disposiciones”
El Gobierno Nacional a través del ministro de Agricultura
y Desarrollo Rural presentó ante el Congreso de
la República el proyecto de ley 030 de 2006-Senado,
por medio del cual se pretende establecer el mal llamado
Estatuto de Desarrollo Rural. A pesar de las críticas
y de las manifestaciones de rechazo en contra del proyecto
por parte de varios representantes de las comunidades
campesinas, indígenas y afrocolombianas y de algunos
voceros de la sociedad civil, ante las graves implicaciones
que acarrea en materia ambiental y de tierras, el proyecto
fue aprobado en primer debate en Comisión I de
Cámara el jueves 12 de octubre de 2006.
Ver más:
3.
Ley de la exclusión rural, legalización
de la apropiación paramilitar
Comision Intereclesial de Justicia y Paz
Octubre 20 de 2006
En Colombia no se ha hecho una reforma agraria. No ha
pasado de formalidades o de propuestas retóricas
de la distribución de la propiedad de la tierra.
La estructura agraria se mantiene desde comienzos de siglo
pasado, ella expresa las relaciones de poder económico
y político hegemónico.
Ver más:
Manual
de trampas
Alfredo Molano Bravo
Pasó de agache el llamado Estatuto Rural en la
Comisión Quinta del Senado.
El país no se ha enterado de que por debajo de
la mesa el Gobierno está destrozando lo que en
materia de legislación agraria se había
logrado desde el año 36. A los campesinos, los
indígenas y las comunidades negras se les birló
su derecho a discutir el proyecto de ley 99 S, al no permitir
considerar el proyecto que presentó el senador
Petro, elaborado por una veintena de organizaciones populares.
Ver más:
El
Congreso de la República esta a punto de aprobar
la mas regresiva contrarreforma agraria en Colombia
Presentación
Consideramos que el concepto crítico que expide
el Procurador General de la Nación sobre el Proyecto
de Ley No. 30 de Desarrollo Rural que hoy cursa en el
Senado, es de mucha importancia y debería ser un
contundente argumento para que el Ministro de agricultura
y el Congreso de la República retire este proyecto
de Ley.
ver más:
El cumplimiento incondicional
de un mandato imperial
Aurelio Suárez Montoya[1]
Introducción
En el Plan de Desarrollo de César Gaviria, donde
se plasmaron las reformas estructurales neoliberales,
se incluyó a la agricultura nacional. Se decidió
la disminución gradual de las tarifas arancelarias
para todos los productos y la necesidad de reducir la
intervención gubernamental en la economía,
también se incitó a la producción
en aquellas ramas en las cuales se decía que el
país exhibía ventajas. En el sector agropecuario,
la desaparición del papel regulador del Estado
en el comercio externo e interno se concretó suprimiendo
tanto los precios internos de sustentación, y ligando
su valor a las cotizaciones internacionales, como la garantía
de compra de las cosechas y los apoyos para la adquisición
de insumos. Se acabaron los permisos para exportar así
como las licencias previas y la exclusiva intervención
del IDEMA para las importaciones.
Ver más:
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