PROPUESTA
POLÍTICA Y DE ACCIÓN DE LOS PUEBLOS
INDÍGENAS |
Colombia, 08/26/2004, Fuente: Organizaciones
Indígenas de Colombia
Autor: Organizaciones Indígenas de Colombia
MINGA POR LA VIDA, LA JUSTICIA,
LA ALEGRÍA, LA AUTONOMÍA Y LA LIBERTAD Y
MOVILIZACIÓN CONTRA EL PROYECTO DE MUERTE Y POR
UN PLAN DE VIDA DE LOS PUEBLOS
Presentación:
Este es el documento marco adoptado
y aprobado por las organizaciones indígenas abajo
firmantes de los niveles nacional y regional como orientación
política y estratégica básica para
la Minga y la Movilización. Se propone que las
organizaciones, autoridades y programas de las comunidades
indígenas lo estudien y lo manejen para los efectos
de educación y discusión interna y externa.
El documento será compartido a través de
las páginas y medios electrónicos con el
propósito de recibir comentarios, propuestas y
reacciones de las organizaciones y de los demás
movimientos populares del país y solidarios del
exterior. Como documento marco, el contenido es una matriz
de trabajo que debe ser explicada, profundizada y desarrollada
en diversas formas. Los equipos de comunicación
deberán desarrollar materiales para la difusión
del contenido y prepararse para responder a los medios
de comunicación y a otros agentes sobre la base
de su contenido. Se solicita a expertos en diversos temas,
líderes y asesores colaboración con el desarrollo
y profundización de los temas y propuestas que
se incluyen. Al documento deberán anexarse otros
que desarrollen información y temas particulares,
especialmente aquellos relacionados con las violaciones
de derechos humanos cometidas en los territorios indígenas
y contra las comunidades y comuneros, como también
sobre el tema del TLC y el ALCA y sobre el paquetazo de
reformas constitucionales.
Principios:
Este es un mensaje de convocatoria
desde los pueblos indígenas que tiene raíces
en nuestra voz y nuestra memoria colectiva, pero que no
pretende imponerse. Los pueblos necesitamos solidaridad
recíproca y unidad, caminar juntos para defender
la vida, la justicia, la alegría, la autonomía
y la libertad. Partimos de estos principios:
• Lo que sucede hoy en nuestro país y en
nuestros territorios es grave, no da espera y debemos
movilizarnos de inmediato.
• La situación de emergencia se debe a un
problema de fondo relacionado con la estrategia neoliberal
y la globalización y por eso la acción inicial
es parte de una lucha a mediano y largo plazo. Los resultados
que persiguen el ALCA y el TLC representan las formas
de agresión más peligrosas y destructivas
para las que se realizan las reformas constitucionales
y a las que en última instancia sirven la guerra
y el terror.
• Las movilizaciones urgentes no son el comienzo
ni el final del camino, sino una etapa del proceso que
se propone construir en minga alternativas indígenas
y populares para que otro país justo, democrático,
respetuoso y en paz sea posible.
• Es contrario a la verdad que este Gobierno haya
alcanzado o esté logrando la paz, la justicia y
el bienestar y que ande por buen camino. Ya estamos sumergidos
en la guerra y en una crisis sin precedentes que empeoran
con las políticas que se vienen implementando con
el falso argumento de superarlas.
• Las comunidades, organizaciones y pueblos indígenas
vivimos en carne propia esta realidad y por eso queremos
que el país y el mundo sepan que estamos inconformes
con el modelo que se implementa en nuestro país
y con sus consecuencias.
• Como pueblos ancestrales autónomos rechazamos
la intención y la práctica irresponsable
y criminal del Gobierno que pretende involucrarnos en
la guerra imponiéndonos la disyuntiva de colaborar
con las fuerzas armadas o de lo contrario, ser perseguidos
y criminalizados como presuntos colaboradores de la insurgencia.
En vez de protegernos, el Gobierno y las fuerzas militares
son un factor de terror y maltrato en contra de nuestros
pueblos.
• Igualmente, una vez más rechazamos la arrogancia,
el autoritarismo, la intimidación, los abusos,
los crímenes cometidos por la insurgencia contra
nuestra organización y nuestras comunidades y sus
intentos constantes de cooptar y someter a las organizaciones
y de reclutar comuneros y comuneras.
• Reconocemos, respetamos y compartimos la inconformidad
y la lucha de otros sectores y procesos populares y nos
comprometemos a coordinarnos y a trabajar en unidad y
solidaridad recíproca con ellos desde nuestra autonomía.
• Rechazamos por principio y por experiencia cualquier
intento de cooptación, apropiación, manipulación
o explotación de nuestro proceso.
• Es fundamental reconocer y no caer en la trampa
que busca dividir a las comunidades indígenas contra
las campesinas y afro-colombianas. Estas viejas estrategias
explotan y generan diferencias para dividir los procesos
populares.
• Nos distanciamos de quienes aseguran que solo
es posible el desarrollo y el bienestar aplicando las
fórmulas y las recetas del mercado multinacional
global. El deterioro de las condiciones de vida y la creciente
pobreza e inseguridad de los pueblos es evidencia de lo
contrario. Como pueblos indígenas reconocemos en
estas promesas la versión actualizada de la vieja
estrategia de exterminio y dominación que vienen
aplicando desde la conquista. Recurrentemente nos han
dicho que por nuestro bien debemos ser exterminados y
que no hay lugar para nosotros en el presente ni en el
futuro. Hoy como siempre reiteramos que no hay presente
ni habrá futuro sin nosotros porque defendemos
la vida, el equilibrio y la armonía. Aseguramos
con el peso de nuestra experiencia que sí hay alternativas
y es necesario que las encontremos reuniéndonos
según nuestros usos y costumbres para soñar
y trabajar juntos y desde lo propio consolidar nuestros
Planes de Vida.
• El triunfo de la vida sobre la muerte depende
de que la fuerza de las armas sea superada por la unidad
de las conciencias. La única manera de superar
la pesadilla de horror que ocupa el poder es educar, madurar
y liberar la conciencia de la gente en defensa de la vida.
• Como siempre, hemos consultado
y seguiremos escuchando a los mayores para saber que nos
acompaña nuestra fuerza espiritual ancestral en
equilibrio y armonía con todos los seres de la
vida.
Objetivos de la Minga
Es necesario hacer claridad en
algunos aspectos relacionados con los objetivos planteados.
Aunque se hacen unas exigencias inmediatas, estas son
inseparables e integrales a los objetivos de largo plazo
que se persiguen con la Minga. Tener éxito frente
a las exigencias urgentes no es el propósito de
la Minga. En este sentido también es necesario
aclarar que con la marcha y con la movilización
inicial no termina la Minga. Teniendo en cuenta estas
clarificaciones, se plantean los siguientes objetivos:
1. Para el Movimiento Indígena
hacia adentro:
• Convocar una Minga que
respondiendo a la grave amenaza que representa para la
vida de las comunidades indígenas la agresión
neoliberal que enfrentamos, nos comprometa con un proceso
de formación y lucha que nos lleve a hacer conciencia
de la agresión, resistirla y construir alternativas
de vida desde lo propio.
2. Desde el Movimiento Indígena
hacia fuera:
• Plantear exigencias de
carácter urgente encaminadas a detener políticas,
procesos y proyectos que amenazan la supervivencia y la
seguridad de nuestros pueblos, organizaciones y comunidades.
• Establecer instancias y mecanismos de articulación
y convergencia con otros procesos y organizaciones populares
que nos posibiliten trabajar y actuar unidos para fortalecer
la resistencia y construir alternativas que hagan posible
un país diferente.
• Fortalecer la solidaridad recíproca con
pueblos y procesos de las Américas y del mundo
que comparten la resistencia y nuestra lucha por un mundo
posible y necesario.
La Historia es Memoria que Muestra
el Camino:
Desde nuestro origen somos pueblos
de la vida. Nacimos con todos los seres vivos. Nuestros
Dioses nos enseñaron a convivir en el territorio
para defender el equilibrio y la armonía. Somos
pueblos ancestrales y originarios. Los conquistadores
trajeron a estas tierras su proyecto de muerte. Vinieron
con afán de robarse la riqueza y explotarnos para
acumular. El Proyecto de Muerte es la enfermedad del egoísmo
que se vuelve odio, guerra, mentiras, propaganda, confusión,
corrupción y malos gobiernos. Los pueblos indígenas
somos pueblos en RESISTENCIA. No nos han dejado descansar.
En cada época de agresión utilizaron estrategias
diferentes para exterminarnos o someternos. Siempre nos
tocó defendernos empezando por descubrir lo que
había detrás de la máscara de mentiras
y promesas con las que llegaron a robarnos y matarnos,
según ellos “por nuestro bien”. Para
cada agresión hemos tenido que diseñar otra
forma de resistencia. Aquí estamos y aquí
nos quedamos. Tuvimos que resistir al conquistador asesino
con las armas. En la colonia usamos las letras y la religión
para llegar al monarca y obtener reconocimiento para nuestro
territorio. En la república impedimos que nos convirtieran
en esclavos de terratenientes rescatando primero nuestra
conciencia milenaria de indígenas y levantándonos
desde el hambre y el dolor para recuperar nuestras tierras.
Nos unimos alrededor de una plataforma de lucha sustentada
sobre los principios de UNIDAD, TIERRA Y CULTURA. Rescatamos
la TIERRA DE LA GENTE PARA LA GENTE. Luego nos comprometimos
con avanzar hacia la AUTONOMÍA a través
de la reflexión, la conciencia y la participación
para formarnos como GENTE PARA LA TIERRA con formas de
gobierno e instituciones propias. Pero ahora reconocemos
una amenaza mayor y nos corresponde organizarnos para
resistirla y pervivir.
En cada época nos solidarizamos
con otros pueblos oprimidos y excluidos con quienes compartimos
la lucha y el sufrimiento y también recibimos solidaridad
a manos llenas. Recogemos en la memoria de la historia
una cosecha de gratitud y unidad que nos ha costado mucho.
Por eso sabemos que no estamos solos para enfrentar la
mayor amenaza que hemos sufrido hasta el momento. Comprender
y enfrentar las estrategias del proyecto neoliberal requiere
que sumemos capacidades, compartamos conocimientos y trabajemos
juntos. Llamamos de nuevo a todos los pueblos y organizaciones
a que nos levantemos al mismo tiempo y paso a paso cada
vez más unidos y numerosos, por nuestros derechos
y por el de cada pueblo.
Con la misma fuerza con la que
rechazamos la agresión neoliberal, rechazamos también
la imposición por las armas de ideologías,
la intimidación, la represión y las ordenes
autoritarias del movimiento insurgente que pretenden negarnos
la identidad como pueblos e irrespetan y violentan nuestra
libertad para resistir y rebelarnos con autonomía.
La memoria nos enseña y
nos muestra el camino: todos resistimos juntos la agresión
que nos maltrata, pero cada uno respeta la diversidad
y la diferencia para que la tierra del futuro sea un tejido
de conciencias colectivas y de autonomías en equilibrio
y armonía con todos los seres de la vida.
Lo Urgente Reclama Movilización
Inmediata
EL RIESGO ACTUAL ES GRAVE. ESTAMOS
OBLIGADOS A HACER EXIGENCIAS PARA DETENER PROYECTOS EN
CURSO QUE AMENAZAN NUESTRAS CONQUISTAS Y NIEGAN NUESTROS
DERECHOS. LA MINGA SE INICIA CON UNA MOVILIZACIÓN
PACÍFICA. NOS LEVANTAMOS EN CONTRA DE:
1. Las Violaciones y el irrespeto
a los Derechos Humanos y a la Vida.
Señalamos y rechazamos lo siguiente:
• La implementación
de la Política de Seguridad Democrática
en nuestro territorio.
• El irrespeto y violación al Derecho Constitucional
de nuestros pueblos en el territorio autónomo,
lo mismo que a la jurisdicción y a las autoridades
propias.
• Los atropellos y las violaciones a los derechos
humanos y al Derecho Internacional Humanitario que vienen
cometiéndose de manera sistemática y creciente
contra nuestro pueblo.
• La presión por parte del Presidente y del
Gobierno para involucrar nuestra organización,
nuestros lideres y a la Guardia Indígena en el
conflicto armado.
• La represión, intimidación, irrespeto
a nuestras autoridades y territorios, atropellos y maltratos
por parte de la insurgencia.
• El uso de la población civil como escudo
en zonas de conflicto y la transformación de pueblos
y veredas en escenarios de combate.
• La intimidación, las amenazas y el irrespeto
a nuestras autoridades, líderes y comuneros por
parte de la policía y de las fuerzas armadas, incluyendo
amenazarnos permanentemente con la llegada de paramilitares.
• Las acusaciones falsas a nuestra organización,
líderes y comuneros de responder órdenes
y colaborar con la insurgencia.
• El desmantelamiento progresivo por parte del Gobierno
de programas y políticas necesarias para la protección
de la vida y la realización de nuestros derechos
colectivos y de los derechos humanos.
• El desarrollo e imposición de políticas
y proyectos económicos y productivos que amenazan
con destruir la naturaleza y la vida en nuestros territorios.
• También rechazamos la intimidación,
el abuso y las acciones criminales por parte de la insurgencia
contra nuestros mayores, líderes y comuneros, pretendiendo
someternos o castigarnos como colaboradores de las fuerzas
armadas del Estado.
2. El paquetazo de La Contra Reforma
Constitucional que impone el Gobierno para entregarle
el país y su gente a intereses económicos
globales.
• Las reformas que propone
el Gobierno ignoran el artículo 93 de la Constitución
Política de 1991 que eleva los convenios y acuerdos
internacionales ratificados por el Estado Colombiano otorgándoles
el carácter de artículos constitucionales
de obligatorio cumplimiento. Ello impone al Gobierno respetar
por ejemplo el Acuerdo 169 de la OIT relacionado con Pueblos
Indígenas y los convenios sobre derechos económicos,
sociales y culturales entre muchos otros. El paquetazo
de reformas constitucionales viola este artículo
y los convenios a los que hace referencia y por ello son
inconstitucionales.
• Las reformas en curso o propuestas, violan los
derechos fundamentales de los pueblos y constituyen una
amenaza para la vida. Por ejemplo:
• Pretenden quitarnos la tutela como defensa de
derechos populares y colectivos para convertirla en un
instrumento para la protección de comerciantes,
empresas y mercaderes.
• Nos imponen el estatuto de muerte y terror que
llaman antiterrorista, para privarnos de libertad y para
matar, arrestar y desplazarnos con impunidad como lo vienen
haciendo.
• Modifican el artículo 286 de la Constitución
para quitarnos el derecho ancestral como Entidades Territoriales
al territorio que es nuestro desde el comienzo de la vida.
• Pretenden imponer la re-elección para que
el Presidente que es agente de la muerte complete el trabajo
de someternos.
• Aprueban una ley de Alternatividad Penal que garantiza
la impunidad de los paramilitares y los remunera por sus
crímenes.
• Dan prioridad a los planes económicos sobre
el bienestar de los pueblos, privatizan las instituciones
públicas y acaban con la salud, la educación,
la vivienda, la justicia y todo lo que obliga al Estado
a proteger la vida y los derechos del pueblo.
• Nos cierran los espacios de participación
y decisión.
3. Los Tratados de Libre Comercio
y el Área de Libre Comercio de las Américas
que se negocian a espaldas del pueblo para privatizar
el país y sus recursos y convertirlos en componentes
de la máquina productiva de las multinacionales.
Cuando lo firmen, nada será nuestro. Nada. Para
empezar, quieren patentar toda la vida en este país
para hacer negocio con ella. Ni lo que comemos, ni la
tierra donde nacimos y de donde venimos, ni nuestros hijos
que pasaran a ser esclavos, ni nosotros mismos convertidos
en esclavos y extranjeros en lo que era nuestro país.
Los que negocian nos dicen que es inevitable esta entrega
y esta muerte porque ellos van a recibir pago a cambio
de entregar lo que es nuestro.
Nuestra agenda de lucha propone
y convoca alianzas populares amplias a partir de esta
movilización para diseñar y poner en marcha
una agenda popular de corto, mediano y largo plazo para
construir alternativas al modelo neoliberal. Esto propósito
incluye plantear unas demandas inmediatas en la perspectiva
del proyecto de fondo.
Demandas y Objetivos Inmediatos.
1. Frente a la Represión
y la Guerra:
• Iniciar de inmediato los
procesos que lleven a una salida negociada al conflicto
armado.
• Elevar a la Corte Penal Internacional y a instancias
internacionales demandas por violaciones a derechos fundamentales.
• Establecer procesos de negociación en el
ámbito regional y nacional en donde los representantes
y las propuestas de paz de las organizaciones indígenas
y populares tengan un carácter protagónico.
• Cese al fuego y acuerdo humanitario con mediación
y supervisión de organismos internacionales con
credibilidad y legitimidad.
• Verdad, Justicia y Reparación Integral
a las comunidades, familiares y víctimas del conflicto.
• Acompañamiento, observación y solidaridad
internacional permanentes en el territorio.
• Replantear el supuesto proceso de negociación
con los paramilitares para evitar la impunidad, garantizar
que sea real y transparente y proceder en justicia contra
quienes han financiado, promovido y participado en estas
actividades desde dentro y fuera del Estado.
• Respeto, garantías y recursos para el manejo
autónomo y solidario de los recursos, instituciones
y servicios públicos y colectivos esenciales para
garantizar la vida, el bienestar y la seguridad de la
población (salud, educación, justicia, vivienda).
• Liberar las corporaciones públicas, en
particular a las ambientales, del control clientelista
y corrupto al servicio de intereses particulares y ponerlas
bajo la orientación democrática y transparente
de organizaciones comunitarias con adecuado respaldo técnico.
2. Frente al Paquetazo de las Contrarreformas
Constitucionales.
• Exigir al Congreso de la
República no aprobar las reformas antidemocráticas
e impopulares a la Constitución de 1991 y respetar
los derechos adquiridos consolidados en esta y respetar
la voluntad popular expresada en el rechazo al referendo
de Octubre del 2003.
• Promover Leyes de Iniciativa Popular para detener
las reformas Constitucionales
3. Frente a la negociación del Tratado de Libre
Comercio y el ALCA
• Que se desarrolle un proceso
nacional para informar a la ciudadanía sobre este
proceso, de manera que puedan conocer y debatir sus implicaciones
y riesgos de manera transparente y crítica.
• Que la continuación de las negociaciones
quede supeditada a que se convoque a la ciudadanía
a que exprese su opinión informada sobre la conveniencia
o no del TLC a través de un referendo popular sobre
el tema con carácter decisorio.
• Que la ciudadanía esté debidamente
informada y pueda participar de manera directa y con carácter
decisorio en estas negociaciones.
• Que en ningún caso sean sujeto de negociación
temas esenciales para la soberanía nacional y el
bienestar y seguridad de los pueblos como el de las patentes
a la vida, los alimentos y la soberanía alimentaria,
la privatización de instituciones y servicios esenciales
entre otros.
• Que cualquier tratado que se firme o acuerdo al
que se llegue como resultado de un proceso de negociación
viciado por la falta de transparencia, de participación
democrática o que vaya en detrimento del bienestar
de la población y de la naturaleza pierda su validez
y lleve a sanciones y reparaciones en justicia de acuerdo
con mecanismos expeditos, transparentes y democráticos
bajo la supervisión de organizaciones populares
con apropiado respaldo técnico.
4. Instalación del Congreso
Nacional Indígena y Popular
• Con el respaldo y compromiso
de organizaciones y procesos populares y sobre la base
de acuerdos de principios y objetivos comunes, crear las
comisiones y los mecanismos a través de los cuales
se instale inicie sesiones de planeación y organización
este Congreso de los Pueblos.
• Crear una Comisión Nacional de los Pueblos
conformada por representantes de procesos populares de
base de manera que los líderes que allí
trabajen en los niveles locales, zonales y nacionales,
respondan a asambleas populares que deben ejercer la soberanía
y la autoridad máxima. En el país que queremos
y que venimos construyendo en nuestros territorios autónomos,
los líderes vienen de los pueblos y mandan obedeciendo.
• De esta comisión proponemos que se establezcan
de manera inmediata las Mesas de Paz de los Pueblos que
promoverán la defensa y promoción integral
de los derechos humanos y la solidaridad entre los pueblos
que luchan por el Plan de Vida y contra el Proyecto de
Muerte.
• Proponemos que se organice esta Comisión
Nacional de los Pueblos con criterios democráticos,
políticos y técnicos claros y un mandato
para que defina mecanismos y acuerde una agenda temática
en un término establecido.
• Sugerimos que la Comisión someta a la consideración,
modificación y aprobación de las bases populares,
las propuestas temáticas y organizativas del Congreso
para que este inicie sesiones.
• Aportamos a este proceso nuestra experiencia de
Gobierno en los territorios autónomos, según
nuestros usos, costumbres, de modo que la máxima
autoridad sea siempre las asambleas populares de los pueblos
con carácter deliberativo y decisorio y que las
autoridades, representantes y líderes manden obedeciendo
las decisiones de estas asambleas.
Las Marchas por La Vida y la Dignidad;
El 12 de Septiembre nos concentraremos
para iniciar las marchas. Marcharemos unidos por etapas
hacia las ciudades en una celebración de la vida
y la resistencia. Desde el encuentro inicial y en cada
etapa, realizaremos actividades de intercambio y solidaridad
entre los pueblos. En esta celebración de la vida,
compartiremos nuestras expresiones culturales, nuestras
experiencias de vida, nuestro dolor, nuestra inmensa alegría,
nuestra vocación de libertad y nuestra propuesta
al país y al mundo. Marcharemos y construiremos
el sueño en la realidad para que ya no se detenga
nunca más. Al terminar la marcha, dejaremos definido
de común acuerdo y anunciaremos el proceso que
debe seguir para avanzar en la construcción solidaria
del Plan de Vida desde y entre los Pueblos. Estamos cansados
de esperar y de sufrir. Por fin llega la hora de los pueblos
y de la vida. Llamamos a hombres, mujeres, niñas,
niños, ancianos y ancianas, organizaciones e instituciones
en toda Colombia y en el mundo a que marchen, intercambien
y construyan la propuesta en paz, del país y del
mundo que debe ser y que se cansó de esperar.
Las Estrategias Actuales del Proyecto
de Muerte:
En esta nueva época de agresión,
el Proyecto de Muerte que nos amenaza viene con el nombre
de Globalización y Neo-liberalismo. Se nos impone
con las políticas de Seguridad Democrática
y Estado Comunitario del Gobierno actual. La Seguridad
Democrática nos mete en la guerra para que unos
pocos se queden con nuestra riqueza mientras destruyen
nuestras culturas. Nos obligan a ser informantes, a meternos
en los grupos armados o a ser soldados campesinos. El
Estado Comunitario trae leyes que le entregan la naturaleza
y los pueblos trabajadores a las multinacionales para
que se sigan enriqueciendo con nuestra miseria.
La agresión que enfrentamos
es muy poderosa. Es difícil de ver, de entender
y de resistir y tiene medios para meterse en todas partes.
Nos hemos dado cuenta de que:
A través de la PROPAGANDA
nos muestran un mundo falso. Nos entretienen, nos duermen,
ocultan verdades, informan mentiras y nos meten en la
cabeza que no pasa nada, que el hambre y la muerte y el
desempleo y el desplazamiento y la guerra y las masacres
y las torturas son necesarias, o son inventos de terroristas
o son un problema de otros, de los que algo deben. Solo
las víctimas saben, pero la verdad de los inocentes
sacrificados no se conoce porque no es noticia lo que
no le conviene a los poderosos que son dueños de
la maquinaria de propaganda. La propaganda está
en los medios de comunicación, los anuncios publicitarios,
los discursos y las promesas de los políticos,
los programas educativos y en casi todo lo que vemos y
escuchamos y hasta lo que comemos y como nos vestimos.
La propaganda sirve para que no entendamos, para que nos
dé vergüenza ser nosotros y pertenecer a nuestras
culturas. Con propaganda nos roban la imaginación
y los sueños y perdemos el derecho de pensar por
nosotros mismos, de cuestionar y de tener conciencia.
Ciegos, ignorantes y entretenidos, nos vamos convirtiendo
en consumidores, en esclavos tontos que sueñan
con escaparse al circo de fantasías o al paraíso
de ilusiones que es privilegio reservado para los que
tienen dinero para comprarlo. Y la propaganda funciona.
Creemos las mentiras. Elegimos a los que nos explotan,
apoyamos la guerra contra nosotros y contra nuestras familias,
aceptamos los proyectos con los que nos roban, compramos
lo que nos venden y perdemos lo que tenemos por tratar
de ser otros.
A través del TERROR, de
la REPRESIÓN y de la GUERRA, las fuerzas del Estado
y los paramilitares que actúan en complicidad con
estas, convierten en criminal al que piensa y protesta,
asesinan impunemente a quienes alzan la voz o se organizan
o desplazan a los que viven en un territorio en el que
hay riquezas que quieren para explotar. Estos grupos armados
matan campesinos, indígenas, sindicalistas, estudiantes,
hombres, mujeres, niños y niñas inocentes.
Pero el terror da resultado. Les sirve. A sangre y fuego
se quedan con la riqueza y someten en silencio a la mayoría.
Sin embargo la propaganda del Gobierno y de sus aliados
dice que la guerra es contra el narcotráfico, contra
el terrorismo, por la defensa del orden, la democracia
y la justicia social.
Con el tiempo, la insurgencia que
surgió como una necesidad legítima de resistencia
popular armada, parece haberse confundido. El discurso
de defensa a los derechos del pueblo contra los opresores
se contradice en la práctica con el irrespeto y
la agresión contra los procesos populares en resistencia.
Son muchos los comuneros y líderes asesinados y
maltratados por estas fuerzas.
El campo de batalla de los adversarios
en combate está en los cuerpos de la gente del
pueblo.
A fuerza de balas y mentiras los
guerreros y sus cómplices convencen al mundo que
en Colombia la única vía es la fuerza. El
capital multinacional acumula ganancias con la guerra
y los gobiernos apoyan la militarización y el tráfico
de armas. La ciudadanía del mundo manipulada y
confundida es indiferente en su gran mayoría o
apoya a alguna facción armada sin escuchar los
gritos de dolor del pueblo. De nosotros piensan: son terroristas
y narcotraficantes. A pesar de esto una minoría
solidaria nos escucha y apoya.
A través del denominado
ajuste estructural, que incluye las REFORMAS y TRATADOS
ECONÓMICOS, POLÍTICOS Y LEGALES y de la
corrupción que siempre ha existido, el capital
multinacional, sus instituciones y sus representantes,
transforman el Estado a través de sus gobernantes,
para que no responda a su obligación de proteger
a la gente, garantizar nuestros derechos, redistribuir
la riqueza y promover la democracia y la libre expresión.
El Gobierno vende baratas las instituciones y los servicios
públicos a empresas privadas convirtiendo todos
estos servicios en negocios rentables y en privilegios
para quienes puedan pagarlos. Entrega la riqueza, los
recursos naturales y ofrece gente a bajo precio o regalada
en el mercado mundial del trabajo para que las multinacionales
puedan explotar al pueblo. Como esto causa hambre, desempleo
y desesperación, la protesta, el crimen, la violencia
social y política crecen y el Gobierno responde
con propaganda contra los que llama criminales y con más
medidas de guerra y represión. De esta manera el
capital multinacional y sus agencias e instituciones,
los gobernantes y los ejércitos que sirven sus
intereses, son parte de una estructura de crimen global
organizado que sirve para acumular poder y riqueza a costa
y en contra de los pueblos y de la vida en la tierra.
Hoy en día, hace falta hacer conciencia de que
o se está con los pueblos en la protección
del tejido de autonomías para la vida, o se está
con el poder multinacional y en contra de los pueblos
y de la vida.
Esta agresión, nos confunde,
lo reconocemos y tenemos que salir de la trampa en la
que nos hacen caer. Cuando no tenemos propuestas propias
terminamos negociando las del otro. Cuando esto pasa,
ya no somos nosotros: somos ellos. Nos hemos vuelto una
parte del sistema, del crimen global organizado. Corremos
detrás de recursos y de las leyes que nos imponen.
Cada cual por su lado en las oficinas y frente a los funcionarios.
Con el tiempo, la autonomía deja de tener sentido,
porque la verdad es que nos van convirtiendo en burócratas
y a la gente la acostumbran a mendigar la limosna que
da el Gobierno. A fuerza de ponernos a negociar sin tener
propuestas propias, el sistema se está apropiando
de nuestros procesos de nuestras organizaciones. Vemos
que lo mismo les sucede a otros sectores y organizaciones
populares por efecto de la propaganda, del terror y de
las reformas, no solo en Colombia sino en toda Latino
América y el mundo.
Pero también sabemos que
no estamos solos frente a la agresión y que no
somos los únicos que hemos decidido resistir. Los
pueblos están despertando. Bolivia, Venezuela,
Ecuador, Brasil, Chiapas y muchos más dan testimonio
vivo de esta verdad. Para enfrentar al sistema hay que
consolidar una propuesta propia. Solo entonces tendremos
la fuerza para negociar. Sin propuesta ni fuerza, solo
podemos seguir negociando nuestra destrucción.
El Proyecto de Muerte debe ser resistido mientras simultáneamente
consolidamos el Plan de Vida de los Pueblos.
Propuestas Temáticas para el Congreso Indígena
y Popular:
Nunca hemos renunciado a nuestros
Principios de Vida, a nuestra dignidad, a nuestra Cultura.
Nuestro Espíritu de Lucha está como siempre
vivo y dispuesto, apoyado en la memoria que nos orienta
y latente en nuestro corazón de indios. Nunca renunciaremos
a ser libres.
Pero el mandato ancestral no es
egoísta. Nos ordenan nuestros mayores vivir en
equilibrio y armonía con todos los seres y con
nuestros hermanos y hermanas de todos los pueblos. Nos
duele el mismo dolor y nos acerca la misma alegría
y esperanza. Sabemos que no estamos solos y que no podemos
seguir separados. Tenemos que unirnos desde el dolor y
construir un mundo posible. No más muerte. Por
eso, esta Minga propone iniciar un Congreso Popular y
de los Pueblos como un espacio de unidad, convergencia
y trabajo con otros procesos y pueblos que quede establecida
a partir de la movilización.
A continuación aportamos
ejemplos de temas para la deliberación del Congreso
Indígena y Popular como parte de la Agenda Popular
de Resistencia al Proyecto de Muerte y para la Construcción
e Implementación del PLAN DE VIDA DE LOS PUEBLOS.
1. Referendo Popular Conciente
frente al TLC, al ALCA y a la política neoliberal.
Que el Pueblo tenga derecho de decidir, de decir NO al
negocio que nos roba lo que es nuestro. Que se detengan
las negociaciones hasta cuando se convoque una consulta
popular y se den las condiciones para informar al pueblo
lo que está en riesgo.
2. Autonomía: Soberanía alimentaria, territorial,
energética y ambiental. Restringir la importación
de alimentos subsidiados y transgénicos, realizar
una verdadera reforma agraria integral con crédito,
subsidios y apoyos técnicos, respetar los territorios
ancestrales y acabar con el hambre.
3. Fortalecer y Consolidar la Producción y el Mercado
Interno Comunitario y Solidario. Producir para responder
a necesidades y derechos y exportar solamente excedentes.
Detener la política de exportaciones que enriquece
a pocos y condena a la miseria y a la esclavitud a la
mayoría.
4. Renegociar la Deuda Pública desde la Dignidad.
Someter al capital financiero, comercial y productivo
multinacional a la regulación necesaria para proteger
los derechos de los pueblos. No más imposición
de políticas de hambre a cambio de más deuda.
Que el fondo Monetario, el Banco Mundial y los demás
acreedores respondan y respeten la soberanía, la
paz y la vida.
5. Defensa de la Riqueza Nacional. El Territorio, la Cultura
y la Vida no se negocian. No se entrega la riqueza para
que acumulen unos monopolios. Primero está el bienestar
colectivo. El valor generado por el trabajo debe distribuirse
entre todos en equidad, para generar autonomía
y bienestar (salud, educación, justicia). No a
las privatizaciones.
6. Reconocimiento y Protección del Derecho de Propiedad
Colectiva: No se puede patentar la vida para multinacionales
y negocios. La tierra es colectiva, la vida no es propiedad
privada. No se puede patentar lo que pertenece a la vida
y de lo que depende la armonía y equilibrio.
7. Reforma Tributaria para la Justicia y la Redistribución.
Revertir los impuestos a los pobres para financiar y apoyar
a los ricos. No al IVA, al impuesto a la comida, a la
canasta básica, al salario. Impuestos a los ricos
y a las grandes empresas. Promover crecimiento económico
pero con redistribución justa y solidaria de las
ganancias.
8. No más Guerra. Desarme inmediato. Salida inmediata
de todos los actores armados del territorio. Justicia,
verdad y reparación integral a las víctimas
del conflicto. No más impunidad. Salida negociada
a la guerra para alcanzar la paz con justicia social,
pero donde se negocian las propuestas populares surgidas
de una CONSTITUYENTE POPULAR PARA LA PAZ Y LA VIDA.
9. Enfrentar la producción de cultivos para uso
ilícito como un problema social y económico
y detener de inmediato las fumigaciones y la guerra contra
las drogas. Hacer una guerra contra el negocio del narcotráfico
en el norte, en los países de Norte América
y Europa hacia donde se va el dinero que se gana con la
muerte y la intoxicación de los pueblos.
10. Crear un Sistema Nacional Popular de Comunicación
para la Vida y la Verdad en contraste a los monopolios
de los medios masivos actuales que desinforman para servir
intereses particulares.
Organización Nacional Indígena
de Colombia-ONIC
Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC
Organización Indígena de Antioquia-OIA
Organización Regional Embera Waunan-OREWA
Organización Regional Indígena del Valle
del Cauca-ORIVAC
Consejo Regional Indígena de Caldas-CRIDEC
Consejo Regional Indígena de Risaralda-CRIR
Consejo Regional Indígena del Huila-CRIHU
Consejo Regional Indígena del Tolima-CRIT
Unidad del Pueblo Awá-UNIPA
Organización Regional Indígena del Quindío-
ORIQUIN
AGOSTO 26 DEL 2004
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